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martes, octubre 22, 2019
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Edder Monguío: un guerrero de fe en la zaga del Pérez Zeledón

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Entrevista de Diario Deportivo CR con el zaguero generaleño.

En medio de una “chorreada” de café, Diario Deportivo CR tuvo la oportunidad de conversar vía telefónica con Edder Monguío, defensor del Municipal Pérez Zeledón.

Con gran amabilidad, “El Gorila” como algunos cercanos le dicen, nos contó detalles muy valiosos acerca de su carrera en el fútbol. Desde sus inicios en la provincia de Limón, su paso por las ligas menores e incluso estar en el banquillo en Primera División con Alajuelense; sus experiencias en diferentes equipos, lo que significa ser líder con Pérez Zeledón, el porqué llega a un equipo y rápidamente se convierte en capitán y líder, su particular celebración cuando anota, entre otros detalles.

Conozca más a profundidad a este “guerrero de fe”, como él mismo se denomina.

¿Cómo inicia su camino en el fútbol?

En primer lugar agradezco la oportunidad de la entrevista. Yo soy oriundo de Limón, jugaba en un equipo de ligas menores en Envaco. En Limón había una filial de la Liga, el entrenador don Marcos me consiguió la oportunidad de ir a hacer una prueba con Alexánder Espinoza, actual jugador de Limón FC, a la Liga. Con otros compañeros nos fuimos para Alajuela, don “Quique” Vásquez nos atendió, a quien le tengo un gran cariño, pues fue uno de mis mentores.

Cuando estuve ahí, hice todas las ligas menores, di el salto como se hace hoy en día que a los jóvenes lo suben a Primera. Javier Delgado es quien me sube a Primera División, me mantuve ahí por varios años, no pude debutar, sólo estuve en pretemporadas y en partidos en banca. Estuve en un clásico en banca y esa es una de las experiencias que recuerdo.

¿Cómo fue su debut y con cual equipo?

Me fui para Santacruceña para debutar porque en la Liga estaba duro el chance. A los 6 meses regresé, hice pretemporada y no se veía la oportunidad en el equipo. Ahí decidí irme para San Carlos para poder jugar, anoté, fui subcampeón, capitán. Después de esa etapa quedé libre, pensé que iba a regresar a la Liga pero la oportunidad no se dio, solo fueron rumores.

¿De ahí su llegada al Santos?

Correcto, se me dio la oportunidad en Santos, tuve muy grandes experiencias, de igual manera como capitán, con buena cuota goleadora, participación en cuadrangulares y en torneo internacional. Estoy muy agradecido con la institución.

Luego debido a una restructuración en Santos, se abrió la posibilidad del Pérez Zeledón, yo admiraba mucho al cuerpo técnico, ese fútbol suramericano siempre me ha llamado la atención por la garra. Ahora soy parte de los guerreros del sur, algo que me cae como anillo al dedo.

¿Qué tiene Edder Monguío que llega a un equipo y en corto tiempo se convierte en capitán y líder?

Todo viene desde el hogar, desde la crianza, desde los valores y principios que son inculcados. En mi caso, por mi mamá y mi abuelita, a quienes les debo prácticamente toda mi carrera, siempre me inculcaron la educación, mi fe en Dios y mis principios y valores, a eso se suman mis vivencias, crecimiento. La verdad es que yo tengo carácter, siempre me ha gustado ser alguien trabajador, alguien aguerrido. A todos los equipos a los que he llegado, he tenido el honor de portar la cinta de capitán. Uno sabe lo que conlleva tener ese gafete, porque es mucha responsabilidad, liderar a un grupo es difícil.

¿Qué nos puede decir del liderazgo de su compañero Keylor Soto?

Sigo a un gran líder como es Keylor Soto. Su manera de liderar y su manera de ser es de admirar. He aprendido mucho de él, por su capacidad y la personalidad de portar ese gafete. Creo que eso es algo con lo que uno ya viene, uno lo tiene que traer, esa responsabilidad, esas ganas de trabajo fuerte, de sacrificarse pro grupo, pro equipo, siempre pelear por un objetivo en común, no por algo personal.

¿Cuál es el factor más determinante en el equipo?

Hemos puesto las cosas en manos de Dios, en oración, ese es el pilar de todo lo que con trabajo y sacrificio hemos cosechado. Ponemos todos los planes en sus manos y en los momentos duros hemos confiado en su palabra y en su voluntad, y hasta el día de hoy estamos viendo una gran cosecha.

¿Usted nació en 1985, cómo está su situación contractual con el equipo?

Un día de estos vacilaba con un compañero porque no recordaba cuantos años tenía (risas), la verdad es que me concentro en trabajar, pero sí tengo 34 años, los estoy cumpliendo hoy de hecho. Por el momento, me queda este y otro torneo con el Pérez Zeledón.

Tiene buen juego aéreo y pese a ser defensa, siempre tiene una buena cuota goleadora…

Gracias a Dios se me dan las cosas. No me afano por eso, pero creo que ando por 30 goles en Primera División.

¿Por qué celebra como Gorila, de dónde nace la idea?

Siempre me ha gustado la garra y el coraje. El Gorila es un animal muy imponente, he admirado en los animales esas características. La celebración nace de los tiempos de juventud con mi hermano, yo siempre vacilo mucho. En frente de mi mamá y mi abuelita, nos poníamos a hacer como monitos, hacíamos “monerías”.

Mi hermano me comentó que porqué no hacía la celebración del mono y yo me quedé pensando y le dije “mae pero es que es feílla”, pero bueno la voy a modificar y como a mí me gusta el Gorila, la voy a modificar para ver cómo la hago y de ahí nació.

La afición no los abandonó pese a las dificultades cuando no estaba lista la gramilla. Ahora con el Estadio Municipal a punto, imagino que esperan el apoyo en este torneo que está por iniciar… 

Hay una barra de aficionados al equipo que nos acompañó a todo lado donde fuimos y eso hay que reconocerlo y valorarlo, sabíamos que mucha gente quería estar con nosotros pero era complicado en esas circuntancias. Por eso les reconozco ese apoyo porque se que no es fácil. Ahora, en este nuevo torneo de Apertura les agradezco que llenen el estadio porque juntos somos más fuertes.

Fotografía cortesía de la oficina de prensa del Municipal Pérez Zeledón.