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martes, enero 18, 2022
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El fútbol español, las utopías y las realidades

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El fútbol español tiene un problema económico más allá de la aparición de Jeques en otras ligas y es el mal reparto del dinero a todos los clubes.

Hace no mucho tiempo, el balompié español era la envidia internacional en el ámbito futbolístico. La selección española ganó un Mundial en el año 2010 y dos Eurocopas consecutivas -algo impensable para la gran mayoría de aficionados- y los clubes de La Liga jugaban finales y llegaban muy lejos en las competiciones organizadas por la UEFA.

El Real Madrid “galáctico”, el Barcelona del “Tiki taka”, los grandes Sevillas y Villarreales, el Atlético de Madrid del “Cholo” Simeone… Y por supuesto, el espectáculo internacional que se daban dos colosos como Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, que reflejaban el altísimo nivel del fútbol de la península ibérica. Hablaban de un fútbol español grandísimo, de grandes inversiones en fichajes en verano, que nada tenían que envidiar y que todo se podía soñar con conseguir.

Pero como muchas veces pasa en la vida, el timo de seguir creyéndote el mismo de siempre, te lo impones, no como una manera de autoengaño sino como una manera de intentar seguir siendo feliz. Y al fútbol español le ocurre esta enfermedad. La enfermedad de creerte la mejor liga del mundo, cuando no la eres.

Y lo peor de estar así de enfermo es que delante del espejo de la competición doméstica te sientes guapo, confortable e incluso atractivo. Pero cuando sales fuera, a disputar las lentejas con el vecino, te das cuenta que el nivel de sentirte lo más de lo más ya no es el que crees. Y que aunque te llames con un nombre de club histórico y en tu estadio han ocurrido lecciones épicas que se cuentan en los libros; ahora en el momento en que vives no eres un gigante, sino una tortuga con un bonito caparazón.

Esta edición de la Champions League está poniendo a los equipos españoles en su sitio, al nivel real al que estás. Sin utopías sino realidades. El FC Barcelona está casi eliminado de esta edición y solo un milagro en Múnich le haría pasar. El Atlético de Madrid lo tiene también de órdago; debe ganar al Oporto en Portugal y que el Liverpool gane al Milán. Y a Sevilla y a Villarreal solo les vale la  victoria fuera de casa.

Solo el Real Madrid tiene los deberes hechos y solo se preocupará si es primero o segundo de grupo. El último golpe de como están los clubes españoles es el caso de la Real Sociedad. Un equipo que  está maravillando en liga y que pierde contra el AS Mónaco, sin poder hacer nada.

Hay que reflexionar y pesar que ha pasado para que esto ocurra. Y el problema tiene origen en varios motivos. Pero el principal y el que resume casi todo el problema es la economía.

Más allá de que los Jeques árabes están en Inglaterra y en el PSG, que están haciendo y deshaciendo a su antojo y que el Fair Play Financiero es un cuento chino que no funciona, el fútbol español tiene un problema económico más allá de esto último y es el mal reparto del dinero a todos los clubes.

En los años 90, en España, las grandes estrellas de la Europa del Este y del fútbol latinoamericano estaban jugando repartidos por todos los clubes de La Liga y eso se traducía en no solo emoción para el espectador sino también en un nivel que al salir afuera era muy alto.

Con la piel de gallina recuerdo a Gudelj, Mostovoi, Radchenko, Valery Karpin, Lubo Penev, Kovacevic, Milosevic, Mauro Silva, Bebeto… Y ninguno jugaban en un grande. Los derechos de televisión estaban repartidos para todos en una cifras más o menos equitativas y con eso se podía comprar y ser competitivo.

Hoy el fútbol español es fruto del egoísmo y del individualismo de primar a dos clubes y de ningunear a los demás. El Real Madrid y el FC Barcelona han abusado de su hiper dimensionalidad y se les ha  entregado cantidades abusivas de dinero para que pudieran estar al nivel de los equipos de los magnates petroleros, pero ese dinero no se ha usado con cabeza, se ha derrochado y se ha malgastado en jugadores como Coutinho o Hazard, carísimos que no han aportado absolutamente nada.

La solución de los derrochadores es crear una Super liga Europea cerrada, aún más egoísta y que destruya las competiciones domésticas. Esa no es la solución. No es solución quemar y quemar dinero, la solución es no caer más en la utopía, en la mentira y en la falsedad y reconocer donde estás y como puedes volver a ser.

El fútbol español está en una crisis total, porque el sistema monetario no da para más y la cabeza está llena de pájaros  de papel y de medallas de hojalata que te harán caer y caer. La utopía debe ser sustituida por ilusión; la ilusión de todos los clubes de saberse iguales, te llames como te llames.

Carlos Navio Villalobos
Colaborador de Diario Deportivo CR, radicado en Madrid-España.
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