sábado, marzo 12, 2022
Opinión

Los pecados de la Liga de Rudé

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En esta columna de opinión, nuestro compañero Daniel Rodríguez, hace un exhaustivo análisis de trabajo del l técnico de Liga Deportiva Alajuelense, Albert Rudé.

Alajuelense marcha primero en el torneo nacional (líder en solitario con 19 puntos), es el equipo menos goleado (junto con Perez Zeledón) y el más goleador (junto con Guadalupe y Cartaginés); no obstante, existe un sector de la afición manuda que no se deja seducir por el técnico español Albert Rudé y por el funcionamiento de su equipo. 

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Los números del DT español son respetables, ha dirigido 22 partidos, de los cuales ha ganado 13, empatado 4 y perdido 5. A esto le sumamos que, por momentos, la Liga es un equipo arrollador en su juego, que mete a sus rivales en su propia área, sin embargo, no logra reflejar esto en el marcador. De los últimos diez encuentros, solo en tres de ellos Alajuelense logró marcar más de un gol a su rival (sin considerar el partido ante San Carlos), lo que demuestra que, a pesar de dominar los partidos, el equipo manudo no logra materializar las opciones de gol que tienen.  

Falta de contundencia. 

Y este es justamente uno de los pecados de la Liga, la falta de contundencia. Ante los Toros del Norte, Carlos Mora erró un gol prácticamente hecho, sólo frente al arco, con el arquero prácticamente vencido, y la envió al parque de Ciudad Quesada.  

Ante el Herediano, en el Coyella Fonseca, la Liga pudo haberse ido al descanso con una ventaja de dos o tres goles que le hubiesen ahorrado el dolor de cabeza de los últimos quince minutos, donde le empataron el juego, le expulsaron dos jugadores y terminaron pidiendo tiempo contra el que era, en ese momento, el colero del campeonato nacional.   

Sin profundidad en el banquillo. 

La falta de contundencia podría ir de la mano con un segundo pecado, que es la poca profundidad que tiene Alajuelense en su planilla. Lo que en otros torneos era una de las fortalezas del conjunto manudo, hoy es una debilidad. En zona defensiva, únicamente cuenta con tres centrales natos, a los que se le suma José Miguel Cubero cuando existe la necesidad. Giancarlo González y Alexis Gamboa son inamovibles, Marco Meneses juega muy poco y el juvenil Santiago Van der Putten ni siquiera es tomado en cuenta.  

En delantera Alajuelense tiene como “9” estelar a Johan Venegas que, sin ser un delantero centro nato, se acopla de muy buena manera a esta posición. Además, cuenta con Jurguens Montenegro, que volvió de su paso por el futbol boliviano y no ha mostrado su potencial; y al joven Doryan Rodriguez, que ha dejado buenas sensaciones y que muchos reclaman se le brinden más minutos de juego. Alajuelense cedió al cubano Marcel Hernandez al Cartaginés y no pudo retener los servicios del panameño Gabriel Torres, lo que le resta mucho peso a una delantera manuda que no logra despegar.  

Técnico novato. 

Lo que más críticas le genera al gerente deportivo, Agustín Lleida, es la nula experiencia que tiene Albert Rudé como director técnico de un primer equipo. Quien fuese asistente y analista de videos en Pachuca, Monterrey e Inter de Miami, hoy vive su primera experiencia como director técnico al mando de un equipo que no debe prestarse para experimentos ni servir de curriculum a nadie. Jugar con tres defensores centrales, sin un “5” nato y sin un delantero centro posicional, aunado a la falta de lectura de juego en algunos partidos, ha desnudado al técnico manudo y ha puesto en evidencia su poca experiencia práctica. 

Declaraciones desafortunadas. 

Otro pecado de la Liga, y no necesariamente la de Albert Rudé, es el poco tacto de sus jugadores a la hora de brindar declaraciones a la prensa. Desde hace ya varios años, este ha sido un tema muy criticado y comentado, puesto que pareciera no existir una línea o directriz interna brindada a los jugadores.  

Desde Roger Rojas, cuando puso en evidencia su descontento con el director técnico luego de un partido en el Eladio Rosabal Cordero, hasta Giancarlo “Pipo” González el pasado miércoles ante Herediano, donde directamente dijo que los aficionados son resultadistas y que primero deben preocuparse por que su equipo juegue bien y luego por los títulos. Estas declaraciones no caen nada bien a una afición que, a pesar de los fracasos y malos resultados, siempre acompaña al equipo, ya sea en el Morera Soto o de visitante.  

No gana los clásicos.  

Por último, el pecado que más frustración y enojo genera en el entorno Alajuelense ha sido la incapacidad de la Liga de Rudé de ganarle a sus rivales acérrimos. Derrotas y una eliminación dolorosa en semifinales ante un disminuido Saprissa, al punto de tener 8 partidos sin conocer la victoria ante los tibaseños. Además, ha sido incapaz de derrotar al Herediano, con un 0-0 el torneo pasado y un 1-1 la semana anterior, en uno de los peores momentos del conjunto florense, que actualmente marcha undécimo en la tabla de posiciones.  

A Rudé no se le puede achacar el 100% de la responsabilidad, la Liga ha dejado mucho que desear desde hace ya varios años, teniendo la mejor planilla del país e instalaciones de primer mundo, que únicamente le han dejado un título nacional y uno de CONCACAF League, mientras que Herediano y Saprissa, con muchísimo menos que los manudos, han logrado más títulos que ellos. En Alajuelense deben ser conscientes de esto, de lo que significa el club y la responsabilidad de salir campeón cada torneo, ya que, hasta el momento, han quedado debiendo y con creces.  

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